
Cuando supe que tenía lepra, el mundo se derrumbó a mis pies, dijo Snoka, una adolescente de catorce años, perteneciente a la pequeña comunidad de Vizianagaram, en la India. Por cuatro o cinco días no pude dormir, no sabía como decir a mi padre y a mi abuelo que tenía lepra. Snoka fue diagnosticada en secreto con unos amigos. No quería que su familia la abandonase.
Ahora está estudiando en una escuela de la MCL, donde algunos estudiantes son enfermos de lepra y otros no. Se siente querida y aceptada.
La MCL ayuda a Snoka recuperar su vida y su futuro. Ella ha recibido el tratamiento gratuitamente y está escolarizada.
Yo quiero ser enfermera, cuando termine la escuela, nos dijo. Quiero ayudar a otras personas.
Nuestra visión: Un mundo sin lepra.
Nuestro objetivo: La erradicación de las causas y las consecuencias de la lepra
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