martes, 13 de mayo de 2008

 


CON TU AYUDA PODEMOS CAMBIAR MUCHAS COSAS

 

 

 

Cosas que no tienen precio.


El dinero es un tirano. Por un lado no ayuda a movernos en la vida, pero también no limita e incluso obsesiona. Hablar de dinero es un tabú, pero la realidad es que sin él no pueden hacerse muchas cosas. Naturalmente hay cosas que no tienen precio. ¿Cuánto vale el cariño de un padre hacia su hijo? ¿Cuánto cuesta el futuro de un niño? ¿Qué dinero puede consolar a un enfermo terminal?

Los que somos padres podemos entender la desesperación de un hombre o una mujer que no puede curar a su hijo enfermo. Encontrar que todas las puertas se cierran a tu paso y que nadie quiere hacerse cargo de tu hijo. La Misión Contra la Lepra abre su puerta a los que están desesperados. “Hay lugar para ellos en el mesón”, porqué para nosotros lo más importante no es lo que puede ofrecernos ese hombre, lo realmente importante es cómo podemos ayudarle. Pero sin la ayuda de cristianos alrededor del mundo es imposible.

Un niño sin futuro es una terrible paradoja. La fuerza y esperanza de una vida que todavía está por desarrollarse se ve quebrada por la pobreza, el hambre y la enfermedad. La lepra, una enfermedad que se cura, siega la vida de un niño sin darle la oportunidad de crecer y ser un hombre o una mujer el día de mañana.

La lepra es una enfermedad injusta, una enfermedad de pobres, una enfermedad que está en nuestras manos remediar. Hay cosas que no tienen precio, pero que entre todos podemos hacer que cambien. Ora y colabora con la Misión contra la Lepra.

 

 

 

 

 

 

 

La prevención es muy importante.

 

La MCL dedica muchos de sus recursos a localizar nuevos casos de lepra. Algunas de las campañas se realizan en los colegios. Los doctores y enfermeras revisan uno a uno a miles de niños y jóvenes en la India cada año. Muchos casos son detectados a tiempo gracias a estas campañas en las escuelas.

 

Centros de Formación en India

 

En los años ochenta la MCL observó que muchos de los pacientes que habían recibido atención médica caían de nuevo en la marginación. La mayoría de los enfermos de lepra seguían siendo rechazados por sus familiares y las comunidades donde vivían. A las trabas sociales había que añadir sus impedimentos físicos y psicológicos. Los enfermos que habían tenido una experiencia cristiana aumentaban su autoestima, pero también necesitaban las herramientas, que les ayudaran a rehacer su vida.

Ante la necesidad los médicos realizaron programas de fisioterapia, cirugía estética y ortopedia. De esta forma se devolvía a los enfermos de lepra la movilidad y dignidad físicas. El enfermo Noëlle Pot es un ejemplo de las terapias que se realizan en la actualidad. La MCL le ha facilitado una silla de ruedas y le está adiestrando en una nueva profesión. La rehabilitación completa de una persona cubre todas las áreas: espiritual, física, psicológica, emocional y social.

 

Oración

 

1. Damos gracias a Dios por los cientos de miles de enfermos de lepra y otras enfermedades que han pasado por los centros de la MCL recibiendo atención médica.

2. Damos gracias a Dios por los colaboradores de la MCL en los 36 países donde colaboramos.

3. Damos gracias a Dios por los cristianos en todo el mundo preocupados por los más débiles y desvalidos.


Publicado por marioescobargolderos @ 11:19  | Testimonios
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